lunes, 12 de abril de 2010

"LOS HERMANOS PEDRO Y GUILLERMO VALDIVIESO". ¡ASTROS DEL SPORT BOYS!.

Pedro y Guillermo
Valdivieso
Reseñar a los Valdivieso es volver a vivir. Es retornar al viejo Estadio Nacional y desde la "popular" vibrar otra vez con estos nombres. Son parte de nuestra juventud añorada. Es llegar tempranito, acomodarte en el mejor lugar y compartir con los amigos la clásica "butifarra" o el "pan con huevo" que sustituía al almuerzo de casa. En los campeonatos "relámpago", era frecuente hacerlo porque el tono empezaba a las 10 a.m. La propina no alcanzaba para más, salvo que vinieras con Angel, nuestro hermano mayor.

Los famosos "perros" del Boys, ocupaban la izquierda de su goleadora delantera. Guillermo "wing" y Pedro "insider", alero e interior respectívamente. Al centro, el más grande anotador de cabeza del fútbol peruano: "Valeriano López". Continuando a la derecha nada menos que don "Willy" Barbadillo y de puntero Carlitos Drago. Todos inolvidables y sin ser hincha del cuadro rosado. Esta delantera fue notable y allí se lucieron los hermanos Valdivieso. El organizador y más temible fue Pedro, todo pundonor y fuerza.

Ambos muy parecidos físicamente pero Guillermo algo "chorreao". No eran pinta para nada. Creo que ni se miraban al espejo ni tenían tiempo para el acicalamiento. Lucieron buena técnica y dominio del balón. Juntos los hermanos, eran imparables. Los dos lucían bigotes y nosotros, muchachitos, les teníamos respeto. El clásico del Callao, Boys frente al Chalaco, llenaba el Estadio y allí destacaban Pedro y Guillermo con su empuje y entrega hacia la rosada. Mina, Rosasco, los Leca y Azca, igualmente brillaban.

Pedro Valdivieso
Este reseñador aficionado, durante los primeros años de residir en Santa Isabel de Carabayllo, por 1973, viajaba al lado de Don Pedro Valdivieso. Ambos nos trasladábamos a Lima en la "37" y muchas veces retornábamos a casa juntos. Fue nuestro vecino y evocaba con nostalgia sus tiempos de futbolista. Como es lógico, el fútbol pasado fue siempre mejor para Valdivieso. Verlo y tratarlo con la tranquilidad de sus años de reposo, sonriente y presto a la anécdota, hacía que la distancia se acortara.

Hasta que dejamos de verlo y volvimos a la rutina del viaje largo y pesado. Con qué cariño evocaba a su Boys de siempre. No existió para él mejor mediocampista que Dagoberto Lavalle y sus centros precisos a la "mitra" de Valeriano. Tampoco un verdugo mayor a Guillermo Leca como ejecutor de penales. Siempre se refería a Lorenzo Pachecho como símbolo de la rosada. Con Guillermo decía, éramos siameses. Teníamos que estar juntos para jugar bien y, carcajeándose agregaba: ¡jugábamos sin bozal!.

Desde Santa Isabel mi dedicatoria y saludo a estos inolvidables maestros del balonpié. Frente a este frágil teclado, cada evocación aflora espontánea porque se extrae de la realidad vivida. Son parte de nuestras experiencias de locutores, que bebimos con sed de conocimientos y gozamos con hacerlo. "GUILLERMO Y PEDRO VALDIVIESO", dos hermanos que identificaron al "Sport Boys" y le dieron jerarquía con su juego y pundonor. No hay porteño del Callao que no sienta orgullo de ellos. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario